Una guía española de entrenamiento en fútbol base plantea un modelo de gestión de minutos: cuartos iguales en las etapas de iniciación F7 y F8, un porcentaje mínimo garantizado de tiempo de juego desde Infantil en adelante y listas de convocados rotativas para plantillas numerosas en F11. Sugiere planificar los cambios antes de salir de casa y registrar los minutos cada mes, no partido a partido.
Una guía para entrenadores explica cómo repartir minutos de forma justa desde Fútbol 7 hasta Cadete y Juvenil. En Fútbol 7, cada convocado debe jugar al menos el 50% de los minutos; en Infantil, al menos 30 a 35 minutos; en Cadete y Juvenil, la titularidad se gana en los entrenamientos, con ventanas planificadas en lugar de cambios en el minuto 89.